Cada paso que damos construye el paisaje que nos rodea

En mi práctica artística encuentro los referentes en el entorno que me rodea y en las experiencias vividas. Mi trayectoria como artista lleva un proceso, y este recorrido deja un rastro, un testimonio.

 

La documentación de esa vivencia y su muestra es parte de mi labor, y cuando en el 2010 nace Lucas y en 2013 Olivia, mi entorno recobra un nuevo valor. Comienzo a prestar más atención a mi cuerpo de mujer, a las relaciones, sentimientos y a diferentes situaciones que se reflejan en mis proyectos actuales. Mis recuerdos en presente. 

 

Tengo la certeza de que cada paso que damos construye el paisaje que nos rodea y esta reflexión está presente en mi cotidianidad y en mis proyectos. En varios de ellos invito a afrontar esta idea desde la práctica del trayecto y el recorrido, pero en este momento mi realidad construye continuamente espacios mentales nuevos.

 

Mis comienzos se han basado en una pintura informalista que se movía entre la figuración y la abstracción. Hasta que en el 2003 se quema la obra de los últimos dos años. A partir de este momento y por pura necesidad experimento un gran cambio. Ya no me centro en una única técnica, y sobre todo dejo de lado una forma de trabajar muy visceral y espontánea, le doy mayor importancia el diseño de las piezas y al desarrollo conceptual de los proyectos. En Incendios se retrata esta experiencia.

 

Con el tiempo me he reconciliado de nuevo con los lenguajes puramente pictóricos, aunque continuo explorando nuevos soportes y técnicas. Me considero antidisciplinar, ya que esta categorización no se corresponde con mi labor. Mi investigación actual se plantea desde las experiencias visuales que van más allá de la tradicional visión de la “imagen-cuadro”, teniendo en cuenta la cantidad de ellas que nos rodean diariamente y la economía de la percepción en la sociedad actual. 

 

Lucas bailando_1